Hay momentos en la vida en los que algo dentro de nosotros pide ser escuchado. No siempre hay un trauma profundo, ni un dolor que paraliza. A veces, simplemente sentimos que queremos conocernos mejor, crecer, avanzar, cuidarnos. Y en ese instante, buscar un espacio de acompañamiento —ya sea a través de la terapia o del coaching— no solo es válido, sino profundamente valiente.
También debemos dejarnos acompañarse para crecer, no solo para sanar
La terapia no es solo para “cuando estamos mal”. El acompañamiento terapéutico es también un acto de amor hacia nosotros mismos. Nos permite:
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Darnos un espacio semanal para respirar emocionalmente.
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Poner palabras a pensamientos que jamás dijimos en voz alta.
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Mirarnos con más ternura, menos juicio, más comprensión.
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Aprender estrategias para vivir con mayor equilibrio.
Como dice la psicóloga y autora Brené Brown:
“A veces la mayor valentía es sentarse frente a alguien y decir: no sé quién soy, pero estoy listo para descubrirlo.”
No todo requiere un proceso profundo. No todo necesita ser deconstruido hasta el origen. Hay quienes solo buscan claridad. El deseo de autoconocerse no es señal de crisis, sino de evolución.
Pero que pasa si no quiero profundizar tanto en mi sesión, sino estoy en un proceso de crisis, solo de mejora…..¿que ocurre si simplemente quiero aprender herramientas de autoconocimiento y crecimiento?
Ahí es donde el coaching cobra especial valor. Si estás en un momento vital donde no hay heridas por cerrar, pero sí caminos por trazar, el coaching puede ayudarte a:
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Definir tus valores y alinear tus acciones con ellos.
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Organizar tu vida de forma más consciente y estratégica.
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Superar bloqueos puntuales o de motivación.
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Mejorar habilidades específicas como la comunicación o la toma de decisiones.
- ¿Sabias que el coaching es especialmente dirigido para personas que quieran crear planes de acción? Desde opositores, artistas estancados, deportistas lesionados en estado de recuperación o simplemente porque quieres aplicar nuevos hábitos mas eficientes en tu vida.
El coaching parte de una premisa poderosa: tú ya tienes las respuestas, el trabajo está en acompañarte a encontrarlas.
